Tuesday, October 14, 2008


Es muy probable que tras aterrizar en la Tierra los visitantes de otro planeta lleguen a la conclusión de que la actual religión de la humanidad consiste en una suerte de culto a la catástrofe, que los integrantes de la especie celebran una o varias veces al día en sus hogares, ante altares domésticos, de forma rectangular y parpadeante de imágenes.

Peter Sloterdijk, Medien-Zeit
art by Helnwein

Sunday, October 12, 2008


En tiempos tan desgarradores no se puede escribir suavemente. Sin delicadezas a nuestro alrededor, imposible fabricar textos exquisitos.

Pedro Juan Gutiérrez, Trilogía sucia de La Habana
art Robert Stipl


Sí, en verdad, ¿qué hacen los jóvenes inteligentes
de las familias acomodadas,
si no hablar de literatura y de pintura?
¿Quizá con amigos de más baja extracción,
algo rudos, pero también más atormentados
por la ambición? ¿Qué hacen, si no hablar de
literatura y de pintura,
desaliñados, subversivos, dispuestos a hacerlo saltar
todo por el aire,
empezando ya a calentar con sus jóvenes traseros
las sillas del café ya calentadas por traseros de los
herméticos?
O bien paseando (es decir, pisando las lajas divinas
de la parte vieja de la ciudad, como soldados o
como putas),
rebeldes enfermos de esnobismo burgués,
a pesar de toda su sinceridad, de sus idealismos,
de su vocación para la acción: sombra dolorosa
de Esenin, o de Simone Weil, en el alma.
Pensémoslo: ya vengan, sudorosos,
de departamentos con tristes mantas
quemadas por la plancha o con armarios
que han costado pocos miles de liras al padre,
amado en secreto;
ya vengan de casas rodeadas
por el aura de la riqueza, con hábitos casi
celestiales,
con criados, proveedores... todos los jóvenes
literatos
están bañados de sudor, tienen una palidez de
ancianos,
si no de viejos, sus gracias están ya descascaradas,
tienen una vocación irresistible para las comidas
pesadas
y la ropa de lana, son propensos a enfermedades
hediondas —de los dientes o los intestinos—,
son secos de vientre: en suma, pequeños
burgueses,
como los hermanos magistrados o los tíos
comerciantes.
Una única, gran familia privada de todo amor.
De cuando en cuando, sobreviene en esta familia
un Adorable. Pero, cosa extraña,
también Él, como los demás, los enmugrecidos,
invoca (desde el principio de otro siglo y,
tras una breve interrupción entre el 45 y el 55,
hasta nuestros días) a un Dios exterminador:
exterminador de sí
y de su clase social. ¡También yo lo invoco!
Y esta invocación ya ha sido oída una vez.
Jovenzuelos lánguidos con chales Sioux, fingidos
jóvenes de Turín
ya medio calvos, con gabanes azules, destructores
de gramáticas,
fervientes castristas que se saltean las comidas en
Monza,
nuevos adoradores del "homo qualunque"
abrigados con pieles, que aman
los Conciertos Brandeburgueses como si hubieran
descubierto una fórmula
antiburguesa que les hace lanzar a su alrededor
miradas furibundas,
democráticos dulcemente torvos, persuadidos
de que sólo
la verdadera democracia puede destruir a la falsa;
anarquistas
rubiecillos que confunden con perfecta buena fe
la dinamita con su buen esperma (y caminan
con grandes guitarras por calles
falsas como bambalinas, en grupos roñosos);
colegiales
universitarios que ocupan el Aula Magna
reclamando el Poder, en vez de renunciar a él de
una vez por todas;
guerrilleros con sus guerrilleras al flanco
que han decidido que los negros son como los
blancos
(pero acaso no que los blancos son como los
negros): todos estos
no preparan otra cosa que la llegada
de un nuevo Dios Exterminador,
marcados, inocentemente, con una cruz svástica:
sin embargo, serán los primeros en entrar,
con verdaderas enfermedades y verdaderos
harapos sobre el cuerpo,
en una cámara de gas: ¿no es justamente esto lo
que quieren?
¿No quieren la destrucción, la más horrenda
destrucción,
de ellos mismos y de la clase social a que
pertenecen?
Yo, con mi pene pequeño, todo piel y pelos, pero
capaz de cumplir con su deber, aunque
humillado,
para siempre, por un pene de centauro, pesado
y divino,
inmenso y proporcionado, tierno y poderoso;
yo, vagabundo en los recovecos del moralismo
y el sentimentalismo,
luchando contra ambos, buscando su alienación
(una moralidad alienada, un sentimiento alienado
en lugar de los verdaderos: con inspiraciones
estimuladas
y por lo tanto mucho más maternales que las
auténticas,
destinadas al ridículo, como es regla burguesa);
yo me encuentro, pues, dentro de un mecanismo
que ha funcionado siempre del mismo modo.
La burguesía es lúcida, adora la razón:
sin embargo, a causa de su negra conciencia,
maniobra para castigarse y para destruirse:
encomienda, así,
su Destrucción a emisarios
que son precisamente sus hijos degenerados: los
cuales
conservan estúpidamente
una inútil dignidad burguesa de literato
independiente,
o agresivamente reaccionario y servil, o que
se hunden hasta el fondo y se pierden, y en cada
caso
obedecen a ese oscuro mandato.
Y empiezan a invocar al susodicho Dios.
Llega Hitler, y la burguesía está contenta.
Muere en el suplicio, por su propia mano.
Se castiga, por mano de un Héroe propio, a causa
de sus propias culpas.
¿De qué hablan los jóvenes de 1968 — con las
melenas
bárbaras y las chaquetas eduardianas, de estilo
vagamente militar, y que cubren miembros
infelices como el mío?
¿De qué hablan, sino de literatura y de pintura?
Y esto
qué significa, sino invocar desde el fondo
más oscuro de la pequeña burguesía al Dios
exterminador, para que la hiera una vez más
con golpes aun mayores que los asestados en 1938.
Solamente nosotros, los burgueses, sabemos unirnos
al populacho,
y los jóvenes extremistas, apeándose de Marx y
vistiéndose
en el mercado de las Pulgas, no hacen otra cosa
que aullar
como generales e ingenieros contra generales e
ingenieros.
Es una lucha intestina.
Quien muriera realmente de consunción,
vestido de mujik, antes de cumplir siquiera
dieciséis años,
sería el único, quizá, que tendría razón.
Los otros se asesinan entre sí.

Pier Paolo Pasolini, Teorema
art by Ray Caesar

Wednesday, October 01, 2008

Sunday, September 28, 2008


Milk Thistle, Milk Thistle
Let me down slow.
Just help me go slow.
I've been hurrying on
I was poised for greatness
I was down and out
I keep death at my heels
Like a basset hound
If I go to Heaven, I'll be bored as Hell.
Like a crying baby
At the bottom of a well.

Conor Oberst, Milk Thistle
art Mark Bodnar

Saturday, September 27, 2008


and my room and the calendar you got and sunset and mint and viaje and bed and walking

you loved the place so much my friend now its yours

Sunday, September 14, 2008


Pobres de las personas que están solas en un mundo sin belleza.

John Ajvide Lindqvist, Déjame entrar
pic Gregory Crewdson

Tuesday, September 02, 2008


"Your mother", he said distinctly, "is not crazy. Neither, contrary to popular belief, is your brother. He is merely miscast in a play. He would have made a perfect knight in a different century, or a very good pagan prince in a time of heroes. He was born in the wrong era, on the wrong side of the river, with the ability to do anything and finding nothing he wants to do."

S.E. Hinton, Rumble Fish

Monday, August 25, 2008


Ken: What the fuck are you doing, Ray?
Ray: What the fuck are 'you' doing?
[Ken sticks pistol behind his back]
Ken: Nothing.
Ray: Oh, my God . . . you were gonna kill me.
Ken: No, I wa-- You were gonna kill yourself!
Ray: Well . . . I'm allowed.
Ken: No, you're not!
Ray: What? I'm not allowed, and you are? How's that fair?

Martin McDonagh, In Bruges

Monday, August 18, 2008


bye my baby

Thursday, August 07, 2008


Poesía: aún estamos con vida
& tú me prendes con tus fósforos
mi cigarro barato
& me miras como a un simple cabello despeinado
temblando de frío en el peine de la noche


Mario Santiago Papasquiaro, Consejos de 1 discípulo de Marx a 1 fanático de Heidegger
pic David Wojnarowickz

Thursday, July 31, 2008


hair blowing in the hot wind
time hanging from a clothes pin
there's no sorrow that the sun's not gonna help

smell the leather of your new car
drive through the desert after night fall
sleep on the shoulder keep the stars all to ourselves

the kinda love that makes my back hurt
wearing nothing but a t-shirt
she's turning over on a mattress made of air

i close my eyes i see a stair case
leading upwards into blank space
all of creation makes a sound too soft to hear

so I remain between her legs
sheltered from all my fears
while bikers glide by highway shrines
where pilgrims disappear

Conor Oberst, Sausalito
pic Bruce Davidson

Sunday, July 27, 2008


Marcharse no es problema. Es emocionante, en realidad; de hecho, es como una droga. Es quedarte lejos lo que te mata. Esta es la sabiduría compartida de los inmigrantes. La escuchas de gente que vuelve a su país luego de una década de ausencia. Te cuentan sobre la euforia que se acaba rápidamente; sobre las cosas nuevas que van perdiendo su novedad y, poco después, incluso su capacidad de divertirte. El idioma te desconcierta. Te cansas de explorar. Luego la lista de lo que extrañas se multiplica irracionalmente, y la nostalgia lo nubla todo: en tus recuerdos, tu país es limpio y honesto, las calles son seguras, y la comida siempre deliciosa. Los detalles sagrados de tu vida anterior se te aparecen una y otra vez de manera extraña y reiterada, en cientos de sueños que te mantienen despierto. Tus bolsillos se llenan de dinero, pero tu corazón se siente enfermo y vacío.


Daniel Alarcón, Guerra a la luz de la velas.

Thursday, July 24, 2008


Anoche me acosté con un hombre y su sombra.
Las constelaciones nada saben del caso.
Sus besos eran balas que yo enseñé a volar.
Hubo un paro cardiaco.

El joven
nadaba como las olas.
Era tétrico,
suave,
me dio con un martillo en las articulaciones.
Vivimos ese rato de selva,
esa salud colérica
con que nos mata el hambre de otro cuerpo.

Anoche tuve un náufrago en la cama.
Me profanó el maldito.
Envuelto en dios y en sábana
nunca pidió permiso.
Todavía su rayo láser me traspasa.
Hablábamos del cosmos y de iconografia,
pero todo vino abajo
cuando me dio el santo y seña.

Hoy encontré esa mancha en el lecho,
tan honda
que me puse a pensar gravemente:
la vida cabe en una gota.

Carilda Oliver, Anoche
art Jonathan Viner

Sunday, July 20, 2008


I know that it is freezing but I think we have to walk
I keep waving at the taxis; they keep turning their lights off
But Julie knows a party at some actor’s west side loft
Supplies are endless in the evening; by the morning they’ll be gone.

When everything is lonely I can be my own best friend
I get a coffee and the paper; have my own conversations
With the sidewalk and the pigeons and my window reflection
The mask I polish in the evening, by the morning looks like shit.

And I know you have a heavy heart; I can feel it when we kiss
So many men stronger than me have thrown their backs out trying to lift it
But me I’m not a gamble you can count on me to split
The love I sell you in the evening, by the morning won’t exist.

You’re looking skinny like a model with your eyes all painted black
You just keep going to the bathroom always say you’ll be right back
Well it takes one to know one, kid, I think you’ve got it bad
But what’s so easy in the evening, by the morning is such a drag.

I’ve got a flask inside my pocket we can share it on the train
If you promise to stay conscious I will try and do the same
We might die from medication, but we sure killed all the pain
But what was normal in the evening, by the morning seems insane.

And I’m not sure what the trouble was that started all of this
The reasons all have run away but the feeling never did
It’s not something I would recommend, but it is one way to live
Cause what is simple in the moonlight, by the morning never is
What’s so simple in the moonlight, now is so complicated
What’s so simple in the moonlight, so simple in the moonlight

Bright Eyes, Lua
pic Philip-Lorca diCorcia

Friday, July 18, 2008


She says baby if you wanna be wild
you got a lot to learn, close your eyes
Let them melt, let them fire, let them burn
Cause in the darkness there'll be hidden worlds that shine
When I hold Candy close she makes these hidden worlds mine

Bruce Springsteen, Candy's Room
art Ray Caesar

Saturday, July 12, 2008

Tuesday, July 08, 2008


Tragedy is possible solely because of the limitations of the human spirit. There are levels of despair from which it rightly seems the human spirit should not recover.

Wole Soyinka, The Man Died

Thursday, July 03, 2008

whatever doesn't kill you makes you stranger